Jóvenes Ebenezer Radio

sábado, 21 de noviembre de 2020

SERVICIO JUVENIL JÓVENES EBENEZER AVIVAMIENTO DEL REINO DE DIOS

 


                     

  Servicio Juvenil

Jóvenes Ebenezer Avivamiento del Reino de Dios



              Sábado 08 de mayo de 2021       
           
 


miércoles, 2 de septiembre de 2020

TIEMPO CON DIOS DEVOCIONAL


                     

  Devocional Tiempo con Dios 

Viernes 03 de Diciembre de 2021

Tema: La gloria es de Dios
Citas : Juan 7:17









sábado, 13 de junio de 2020

ESCUELA DOMINICAL

 Escuela Dominical 


Domingo 27 de Marzo de 2022
Fiesta de Las Primicias
Tema: El Gran Valor de las Primicias
Proverbios: 3:9-10, Éxodo 23: 16-19



Principios
las primicias están fundamentadas en

1. Todo es de Dios nada es nuestro, todo viene de Dios

2.  Todo viene de Dios
     Santiago 1: 1:17, Romanos 11:26
3.  Todo es para la Gloria de Dios
     1 Corintios 10:22, éxodo 34: 23-26, Deuteronomio 18: 5,
    Nehemías 
   Éxodo 13:12, Genesis 39:23, Levítico 22:19-20, Génesis 2:7, 
  1 Juan 5:4, 2 Corintios 9:10, Colosenses 3:23-25, 
 1 Corintios 10:31, Hebreos 13:4, 1 Corintios 15:20-23,
1 Tesalonicenses 3:16, Santiago 4:16-8, Romanos 8:23,
Gálatas 5:22-23, Romanos 8:26, Colosenses 1:16-17
1 Corintios 15:20, Romanos 8:29, Mateo 10:8, Proverbios 23:26 

jueves, 12 de septiembre de 2019

DEVOCIONAL DIARIO CONEXION DE VIDA

Martes 03 de Noviembre de 2026 

Sinceridad Integral.

03-11-2026

   

1. Oración inicial


Padre, que el pensar, el sentir y el actuar de tu Hijo Jesucristo puedan verse reflejados en cada área de mi vida. Ayúdame, Santo Espíritu de Dios, a menguar cada día para que Jesús sea quien crezca en mí y así poder disfrutar de lo que significa vivir en sinceridad integral. Amén.

2. Lee la palabra de Dios



“acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” Hebreos 10:22.



3. Reflexiona 



Lo extraordinario de la sinceridad es que nos sirve y es necesaria para todo: para nuestros pensamientos, para lo que sentimos e incluso para lo que hacemos (Filipenses 4:8; Romanos 12:9a).

En especial, lo que Dios desea es que usemos aquella sinceridad cuando nos acerquemos a Él (Hebreos 10:22). Pero ¿qué significa esto de acercarnos con corazón sincero? El texto original utiliza la palabra griega ἀληθινός (alethinós) para referirse a “sincero”. Con base en lo que hemos venido estudiando, podemos comprender que Dios nos revela que debemos y podemos acercarnos a Él confiadamente en Cristo, quien es la Verdad, la alétheia, como lo expresó en Juan 14:6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.

Cuando Jesús nos acerca al Padre, también nos conduce, por medio de Su Espíritu, a tener plena certeza o plena convicción de nuestra condición pecadora, de nuestra propia incapacidad para hacer las cosas a la manera de Dios y de nuestra pequeñez. Pero no se trata únicamente de reconocer nuestra condición, sino también de conocer y experimentar su gracia, su favor y su poder. Por supuesto, también nos conduce a experimentar lo que significa vivir en una sinceridad integral, una sinceridad que, como lo hemos dejado claro, solo proviene de Cristo, pues forma parte de su esencia.

Ahora bien, si la sinceridad integral implica reconocer nuestra verdadera condición ¿qué sucede cuando tenemos una percepción equivocada de nosotros mismos y no somos capaces de reconocer nuestras propias faltas? David es un claro ejemplo de lo que podemos experimentar los creyentes cuando nuestra vida se caracteriza por una “sinceridad” selectiva. Podemos creer que nuestros pensamientos, sentimientos y acciones son “sinceros” y, aún así, carecer de una sinceridad integral.

David tuvo una larga lista de errores; uno de ellos fue acostarse con Betsabé, esposa de Urías heteo. De esa unión resultó un embarazo que David quiso encubrir. Al no poder hacerlo, decidió enviar a Urías al frente de batalla para que muriera. Cuando David fue confrontado por Dios a través del profeta Natán (2 Samuel 12), su reacción ante la parábola que este le contó puso de manifiesto que no había reconocido la gravedad de su propia conducta. En lugar de reconocerse en el hombre cuya actuación condenaba, David juzgó a aquel personaje sin comprender inicialmente que el relato exponía su propio pecado.

¿Cuántas veces nos ha pasado lo mismo? Podemos pensar que vivimos con una sinceridad integral, en nuestros pensamientos, emociones y acciones, pero nuestra realidad puede mostrarnos lo contrario. Podemos identificar fácilmente las faltas de los demás y, al mismo tiempo, ser incapaces de reconocer las nuestras.

Hermanos, el único que pone al descubierto nuestras faltas y nos conduce a vivir en la verdad y la sinceridad delante de Dios, de los demás y de nosotros mismos es el Espíritu Santo de Dios (Juan 16:8,13-14). David llegó a comprender la importancia de esa verdad en lo íntimo, y así lo expresó: “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría” (Salmos 51:6).

4. Alaba a Dios



5. Comparte

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lunes, 19 de agosto de 2019

REFLEXIONES EN VIDEO

LETREROS CRISTIANOS

Jueves 16 de Abril de 2026

“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.” 

Filipenses 2:5 Nueva Traducción Viviente (NTV)



MEDITACION DIARIA

 

Martes 03 de Noviembre de 2026        

La Gracia Necesaria



No se rinda cuando lleguen las pruebas. Dios ve el panorama completo, mientras que nosotros solo podemos ver el dolor.


03 De Noviembre de 2026


Pensé que la vida cristiana iba a ser más fácil. ¿Ha dicho usted lo mismo? A veces nos acercamos a nuestro Padre celestial pensando que Él resolverá todos nuestros problemas y asegurará nuestra felicidad. Pero la Biblia muestra algo distinto. El apóstol Pablo fue un hombre a quien el Señor usó en gran manera y, sin embargo, su vida no fue fácil. (Ver 2 Co 11.24-28).

En cierto momento, Pablo pensó que su dolor era demasiado para soportarlo y rogó a Dios que se lo quitara. No hay nada malo en pedir al Señor que alivie nuestro sufrimiento, pero ¿qué hacemos cuando Él decide no hacerlo? La promesa dada a Pablo también es para nosotros: “Bástate mi gracia” (2 Co 12.9).

La gracia de Dios es su provisión para nosotros en medio de la dificultad. Él ve el panorama completo cuando nosotros solo vemos el dolor. Sus propósitos incluyen nuestro crecimiento espiritual, un carácter semejante al de Cristo y una fe firme bajo presión. Aunque sea difícil aceptarlo, las pruebas son esenciales para formar estas cualidades en nosotros.

Cuando confiamos en Cristo en medio de la lucha, cada dificultad se convierte en una oportunidad para que Él muestre su carácter y su poder —no solo para nosotros, sino también a través de nosotros.


Biblia En Un Año: Juan 8-9