Ebenezer Avivamiento del Reino de Dios
Este blog ha sido creado por los jóvenes de la comunidad Cristiana Evangélica Ebenezer para la honra y gloria de Jehová Dios
viernes, 21 de julio de 2023
sábado, 17 de abril de 2021
miércoles, 31 de marzo de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
sábado, 21 de noviembre de 2020
miércoles, 2 de septiembre de 2020
TIEMPO CON DIOS DEVOCIONAL
sábado, 13 de junio de 2020
ESCUELA DOMINICAL
miércoles, 29 de abril de 2020
jueves, 12 de septiembre de 2019
DEVOCIONAL DIARIO CONEXION DE VIDA
2. Lee la palabra de Dios
“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,” Hebreos 3:12-14
Hemos sido llamados, escogidos y participantes de Cristo; se nos ha dado seguridad, propósito y esperanza; hemos disfrutado de la gracia, misericordia y el amor incondicional del Señor, pero a pesar de todo, cuando llega la tentación, la prueba o los momentos difíciles, nos queremos apartar, nos ponemos a pensar y dejamos de orar.
El pecado, como dice Hebreos 3:13, es un engaño; engaño en el cual podemos caer o nos puede hacer resbalar; dudamos, cuestionamos y vagamos en nuestro corazón comparando las aparentes delicias, la gloria o las recompensas del pecado con la situación o circunstancias en las cuales nos tiene Dios de manera temporal y con propósito. Nos hacemos semejantes a la actitud del pueblo de Israel, pues habiendo sido libertados de la esclavitud de egipto y dirigiendose a la tierra prometida, teniendo que pasar por un desierto de unos pocos dias, se quejaban, dudaban, murmuraban y hasta querian regresar a su anterior condición.
Hermanos, contrario a la actitud de pecado por la que optó el pueblo de Israel en la travesía por su desierto, nuestro Dios hoy nos quiere exhortar a que nos humillemos ante Él, que optemos por una actitud de humildad, fe, gratitud, gozo y oración para que nuestro corazón no se endurezca por el engaño del pecado ni haya en nosotros incredulidad; recordando así mismo que: “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.” 1 Pedro 5:10.
lunes, 19 de agosto de 2019
LETREROS CRISTIANOS
Jueves 16 de Abril de 2026
“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.”
Filipenses 2:5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
MEDITACION DIARIA
Miércoles 15 De Julio De 2026 
Las Causas Del Desánimo
La vida de fe no siempre es fácil; sin embargo, tenemos un refugio permanente en tiempos de dificultades.
¿Qué le ha llevado a sentirse desanimado? A veces la razón es fácil de identificar, pero otras veces hay factores sutiles y menos evidentes. Las cosas que pueden contribuir al desaliento incluyen...
Un área de debilidad. Algunos pecados parecen dominar nuestra vida y, aunque intentemos vencerlos, seguimos luchando. Esto puede hacer que lleguemos a sentirnos desalentados.- La oración no respondida. Cuando la respuesta es no o todavía no, en especial tras mucho tiempo de oración, podemos perder la esperanza.
- La falta de oración. No entender el tiempo de Dios puede desanimarnos, pero dejar de orar solo profundiza la desesperación. Perseverar en la oración nos conecta con la esperanza.
- La sensación de no poder agradar a Dios. Es consecuencia de una fe basada en obras, que supone erróneamente que su favor depende de nuestras acciones. Sin embargo, la Biblia enseña que el amor de Dios se basa en su gracia, no en lo que hacemos.
El Salmo 46 nos dice: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” (v. 1). La próxima vez que se sienta desalentado, ore al Señor con este versículo, pidiéndole que le llene de su paz y gozo.
- La oración no respondida. Cuando la respuesta es no o todavía no, en especial tras mucho tiempo de oración, podemos perder la esperanza.
- La falta de oración. No entender el tiempo de Dios puede desanimarnos, pero dejar de orar solo profundiza la desesperación. Perseverar en la oración nos conecta con la esperanza.
- La sensación de no poder agradar a Dios. Es consecuencia de una fe basada en obras, que supone erróneamente que su favor depende de nuestras acciones. Sin embargo, la Biblia enseña que el amor de Dios se basa en su gracia, no en lo que hacemos.















