Ebenezer Avivamiento del Reino de Dios
Este blog ha sido creado por los jóvenes de la comunidad Cristiana Evangélica Ebenezer para la honra y gloria de Jehová Dios
viernes, 21 de julio de 2023
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TIEMPO CON DIOS DEVOCIONAL
sábado, 13 de junio de 2020
ESCUELA DOMINICAL
miércoles, 29 de abril de 2020
jueves, 12 de septiembre de 2019
DEVOCIONAL DIARIO CONEXION DE VIDA
2. Lee la palabra de Dios
“Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella”. Génesis 16:1-2a.
La historia de Sara y Abraham ilustra y sustenta de manera real lo que el Señor nos revela en cuanto a que tú y yo, en ocasiones, nos comportamos como las Monsteras.
Las Escrituras nos muestran la condición especial que tenía Sara: la esterilidad. Además, nos permite ver la “ayuda” que ella quería ofrecerle a Dios: que su sierva Agar tuviera un encuentro sexual con Abraham para así poder tener descendencia. Y es que, seamos sinceros, ¿cuántos de nosotros, en ocasiones, también hemos querido “ayudar” a Dios en alguna área de nuestra vida, tal como lo hizo Sara?
Cuando tú y yo intervenimos y no esperamos ni confiamos en la promesa de Dios, hacemos salir en nosotros raíces aéreas, tal como le pasó a Sara, quien no esperó el cumplimiento de la promesa que Dios le había dado a Abraham en Génesis 15:1-5, sino que, ante la gran espera de aproximadamente 25 años, contando el tiempo desde que Abraham salió de Harán hasta el nacimiento de Isaac, se desesperó y permitió que en ella surgiera una raíz aérea, esa que nos dice que debemos intervenir y “ayudar” a Dios, entregando su sierva a Abraham.
Y es que esto de “ayudar” a Dios parece tan normal hoy en día que hasta escuchamos y aceptamos como verdades dichos populares tales como: “Dios dice: ayúdate, que yo te ayudaré”. Al creer que conceptos como estos son ciertos, terminamos actuando de manera incorrecta y para la muestra, un botón.
Hermanos, el Señor, a través de este relato bíblico, nos recuerda nuestra función como pámpanos, nuestra tarea es permanecer firmes en Él, la raíz verdadera (Hebreos 10:23), pues recordemos que cuando intervenimos y dejamos nacer en nosotros raíces aéreas, lo único que estamos demostrando es nuestra falta de confianza en que la raíz verdadera, Cristo, de la cual dependemos, es capaz de sostenernos y de darnos lo que ha prometido (Números 23:19).
¿Piensas que quizás de ti no han surgido raíces aéreas como las de Sara? Te invito a que no te pierdas el devocional de mañana, pues en él veremos las raíces aéreas que dejó nacer Abraham y cómo estas también pueden manifestarse en nuestra propia vida.
lunes, 19 de agosto de 2019
LETREROS CRISTIANOS
Jueves 16 de Abril de 2026
“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.”
Filipenses 2:5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
MEDITACION DIARIA
















