Ebenezer Avivamiento del Reino de Dios
Este blog ha sido creado por los jóvenes de la comunidad Cristiana Evangélica Ebenezer para la honra y gloria de Jehová Dios
viernes, 21 de julio de 2023
sábado, 17 de abril de 2021
miércoles, 31 de marzo de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
sábado, 21 de noviembre de 2020
miércoles, 2 de septiembre de 2020
TIEMPO CON DIOS DEVOCIONAL
sábado, 13 de junio de 2020
ESCUELA DOMINICAL
miércoles, 29 de abril de 2020
jueves, 12 de septiembre de 2019
DEVOCIONAL DIARIO CONEXION DE VIDA
2. Lee la palabra de Dios
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toq hx da lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. Filipenses 2:9-11
Cuando el Espíritu Santo nos lleva a comprender y reconocer la autoridad de Dios, también nos conduce a la rendición. Cuando su grandeza nos es revelada, la respuesta natural es postrarnos delante de Él. Así le sucedió a Jairo, principal de la sinagoga, quien se arrodilló ante Jesús reconociendo su autoridad (Lucas 8:41). De igual manera, Pedro, al presenciar la pesca milagrosa, cayó de rodillas delante del Señor (Lucas 5:8). No es casualidad que la palabra “Señor” provenga del griego kúrios (κύριος), que significa: “Supremo en autoridad”. Se trata de un título que reconoce a Jesús como el Dios Soberano, el Ungido, el Amo y Dueño de nuestras vidas.
Cuando pienso en la rendición, inevitablemente la relaciono con el ámbito militar. Quizá esto nos resulta más fácil de comprender porque hemos visto películas en las que un ejército, al verse superado por el enemigo, iza la bandera blanca para preservar su vida. Rendirse implica dejar de luchar por cuenta propia y entregarse a otro. Sin embargo, a diferencia de una guerra entre naciones, rendirnos a Dios no significa sufrir una derrota, sino dejar de resistir a aquel que desea salvarnos, transformarnos y conducirnos a la verdadera victoria. En el plano espiritual somos llamados a deponer las armas y entregarlas al Señor. Esas armas representan las batallas que hemos intentado librar en la carne: pensamientos equivocados que se levantan contra la autoridad de Dios; sentimientos dañinos que, como bombas de tiempo, terminarán contaminando nuestras vidas y las de otros; y actitudes que, lejos de conducirnos a la victoria, nos encaminan al fracaso.
Pero la realidad es que muchas veces hacemos exactamente lo contrario. En lugar de rendirnos a Dios, terminamos cediendo ante el enemigo. ¿Cuántos, en medio de las pruebas y del constante asedio del devorador, hemos optado por bajar los brazos y buscar una especie de “tregua” con él? Sin embargo, la Palabra de Dios nos enseña algo muy distinto: la rendición del creyente es delante del Señor, no delante del adversario. Por eso, las Escrituras nos exhortan a vestirnos con toda la armadura de Dios, para poder resistir en el día malo y, después de haberlo hecho todo, permanecer firmes (Efesios 6:13).
Hermanos, la pregunta que debe surgir a través de este devocional es: ¿delante de quién nos estamos rindiendo? Si nuestra respuesta es “delante del enemigo”, el Señor nos recuerda que no hemos sido llamados a flaquear ni a darle lugar al diablo. Nuestra rendición debe ser únicamente ante Dios, porque solo Él posee toda autoridad: “Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios” Romanos 14:11.[d]
lunes, 19 de agosto de 2019
LETREROS CRISTIANOS
Jueves 16 de Abril de 2026
“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.”
Filipenses 2:5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
MEDITACION DIARIA
Jueves 25 De Junio De 2026
Cómo Conocer La Voluntad De Dios
Cuando pase tiempo en la Palabra y en oración auténtica, el Espíritu Santo le capacitará para discernir su voluntad.
25 De Junio de 2026
Puede ser fácil engañarnos. al creer que lo que queremos hacer es lo que Dios quiere. Por eso, cuando pensamos haber escuchado del Señor, es importante hacernos algunas preguntas:- ¿El mensaje que escuché es consistente con la Palabra de Dios? El Señor nunca nos pedirá hacer algo que vaya en contra de su Palabra. Si siente un impulso contrario a lo que dice la Biblia, puede estar seguro de que no proviene del Señor.
- ¿Puedo pedir con confianza a Dios que me capacite para hacer esto? Si se siente incómodo al pedirle ayuda a Dios, esa puede ser una señal de que la dirección no se originó en Él.
- ¿Es sabio? El Padre celestial nunca nos pide actuar de manera insensata. Si no hay un propósito discernible en la acción, puede que necesite cuestionar si el mensaje vino de Dios.
- ¿Encaja con mi identidad en Cristo? Como hijo de Dios, usted está siendo conformado a su semejanza. Si se siente guiado a hacer algo que no concuerda con el carácter de Cristo, puede estar seguro de que no proviene de Dios.
Dios está con usted por medio de su Espíritu Santo, capacitándolo para escuchar su voz y discernir su guía (Jn 14.26). Antes de precipitarse, pídale que le guíe para tomar buenas decisiones.
Biblia En Un Año: Salmos 76 -78
- ¿El mensaje que escuché es consistente con la Palabra de Dios? El Señor nunca nos pedirá hacer algo que vaya en contra de su Palabra. Si siente un impulso contrario a lo que dice la Biblia, puede estar seguro de que no proviene del Señor.
- ¿Puedo pedir con confianza a Dios que me capacite para hacer esto? Si se siente incómodo al pedirle ayuda a Dios, esa puede ser una señal de que la dirección no se originó en Él.
- ¿Es sabio? El Padre celestial nunca nos pide actuar de manera insensata. Si no hay un propósito discernible en la acción, puede que necesite cuestionar si el mensaje vino de Dios.
- ¿Encaja con mi identidad en Cristo? Como hijo de Dios, usted está siendo conformado a su semejanza. Si se siente guiado a hacer algo que no concuerda con el carácter de Cristo, puede estar seguro de que no proviene de Dios.















