Ebenezer Avivamiento del Reino de Dios
Este blog ha sido creado por los jóvenes de la comunidad Cristiana Evangélica Ebenezer para la honra y gloria de Jehová Dios
viernes, 21 de julio de 2023
sábado, 17 de abril de 2021
miércoles, 31 de marzo de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
sábado, 21 de noviembre de 2020
miércoles, 2 de septiembre de 2020
TIEMPO CON DIOS DEVOCIONAL
sábado, 13 de junio de 2020
ESCUELA DOMINICAL
miércoles, 29 de abril de 2020
jueves, 12 de septiembre de 2019
DEVOCIONAL DIARIO CONEXION DE VIDA
2. Lee la palabra de Dios
“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” Romanos 8:2
Es verdad, es real, nuestra salvación y redención ya se dió; hemos sido libertados del pecado, y se nos ha concedido el Espíritu Santo. Nuestro viejo hombre ha sido crucificado con Cristo y nos es posible andar en vida nueva, vivir una vida diferente. Antes, en el engaño del pecado hacíamos todo según nuestros deseos nos impulsaban, pero ahora, la ley del Espiritu de vida en Cristo Jesús, nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Hermanos, desde nuestro encuentro e identificación con Cristo, ya no somos los mismos, si bien en nuestro cuerpo tenemos los mismos miembros que naturalmente se rebelan contra Dios, también hoy nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Y el deseo de Dios es que veamos, entendamos y experimentemos la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos (Efesios 1:17-19).
De modo que, cuando en nuestra vida sea latente la tentación, de tal manera que sintamos no poder resistir, la invitación es a que confiemos en que nuestro Dios salva, rindamonos ante Él y experimentemos la operación del poder de su fuerza, pues hemos de entender que, nuestra fortaleza no proviene de nosotros, sino que dice su Palabra “fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10). Hermanos, la nueva vida que nos ha sido dada es por el Espíritu, y si vivimos por el Espíritu, hemos de andar también por el Espíritu. (Gálatas 5:25)
lunes, 19 de agosto de 2019
LETREROS CRISTIANOS
Jueves 16 de Abril de 2026
“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.”
Filipenses 2:5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
MEDITACION DIARIA
Miércoles 08 De Julio De 2026 
Cómo Entender Las Promesas De Dios
Cada prueba tiene el potencial de ser usada por el Señor para enseñarnos algo nuevo.
Ayer vimos que para entender las promesas divinas, debemos considerar todo el consejo de Dios. Por ejemplo, la promesa del Señor de suplir nuestras necesidades está vinculada con otros pasajes de la Biblia que muestran cómo cooperamos con su provisión:- Confiamos en que Dios proveerá (Stg 1.6, 7). La confiabilidad de Dios está clara en la Biblia y en la vida de los creyentes. Cuando confiamos en Él en lugar de dudar, estamos mejor preparados para reconocer y recibir lo que desea darnos.
- Esperamos su tiempo (1 S 13.8-14). En lugar de esperar a Samuel, el rey Saúl tomó el asunto en sus manos y realizó un sacrificio antes de la batalla. Aunque su ejército obtuvo la victoria, su impaciencia le costó el favor de Dios y el trono. Cuando nos adelantamos al tiempo de Dios, a menudo perdemos lo mejor que Él tiene para nosotros.
- Aceptamos la responsabilidad (Pr 19.15). Debemos estar alertas y listos para participar en el plan de nuestro Padre celestial. Para discernir su dirección, debemos buscarlo en oración y en su Palabra.
Dios conoce nuestras necesidades y desea satisfacerlas. Nuestra responsabilidad es confiar en Él y ser pacientes. Así podemos descansar, al saber que proveerá a su manera y en su tiempo.
- Confiamos en que Dios proveerá (Stg 1.6, 7). La confiabilidad de Dios está clara en la Biblia y en la vida de los creyentes. Cuando confiamos en Él en lugar de dudar, estamos mejor preparados para reconocer y recibir lo que desea darnos.
- Esperamos su tiempo (1 S 13.8-14). En lugar de esperar a Samuel, el rey Saúl tomó el asunto en sus manos y realizó un sacrificio antes de la batalla. Aunque su ejército obtuvo la victoria, su impaciencia le costó el favor de Dios y el trono. Cuando nos adelantamos al tiempo de Dios, a menudo perdemos lo mejor que Él tiene para nosotros.
- Aceptamos la responsabilidad (Pr 19.15). Debemos estar alertas y listos para participar en el plan de nuestro Padre celestial. Para discernir su dirección, debemos buscarlo en oración y en su Palabra.















