Ebenezer Avivamiento del Reino de Dios
Este blog ha sido creado por los jóvenes de la comunidad Cristiana Evangélica Ebenezer para la honra y gloria de Jehová Dios
viernes, 21 de julio de 2023
sábado, 17 de abril de 2021
miércoles, 31 de marzo de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
sábado, 21 de noviembre de 2020
miércoles, 2 de septiembre de 2020
TIEMPO CON DIOS DEVOCIONAL
sábado, 13 de junio de 2020
ESCUELA DOMINICAL
miércoles, 29 de abril de 2020
jueves, 12 de septiembre de 2019
DEVOCIONAL DIARIO CONEXION DE VIDA
2. Lee la palabra de Dios
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador”. Juan 15:1
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:5
En los viveros es muy común encontrar diversos tipos de plantas, y una de ellas, en especial, ha llamado mi atención: la Monstera, o también conocida como costilla de Adán.
La Monstera es considerada una planta semitrepadora; lo que quiere decir que, naturalmente, busca enredarse en soportes, paredes o árboles para ayudarse a mantenerse erguida. ¿Cómo lo logra? por medio de sus raíces aéreas, pues ellas son las que se adhieren a los tutores o superficies verticales para mantener a la planta recta.
Te preguntarás: ¿qué tiene que ver esta planta con cada uno de nosotros?, pues bien, el Señor nos revela, por medio de este ejemplo, que tú y yo nos comportamos, en ocasiones, como las Monsteras, pues, al igual que aquellas plantas, dejamos salir en nosotros raíces aéreas para tratar de “ayudar” a Dios.
Este modelo de comparar al creyente con un tipo de planta no es algo nuevo, pues Jesús lo hizo en Juan 15:1-17. En este pasaje vemos cómo les habla a sus discípulos acerca de la vid, una planta muy conocida para los de aquella época. Si recordamos un poco el relato bíblico, encontraremos a Jesús aclarando los roles que a cada quién le pertenecían: Él, identificándose como la vid verdadera, el tallo o base de la cual toda hoja depende; al Padre, manifestando que era el Labrador, el cuidador de la planta, el encargado de regarla, de darle los nutrientes necesarios, de podarla y limpiarla; y al creyente, relacionándolo con los pámpanos, las hojas que dependen del tallo, de la raíz y del cuidado del Labrador.
Lo maravilloso de que Jesús defina los roles que a cada uno de nosotros nos corresponde, nos da descanso, pues, como pámpanos, logramos entender que para que demos fruto no necesitamos esforzarnos ni “ayudar” a la vid, a Jesús. El fruto emerge en los pámpanos debido a la naturaleza de la vid, pues esta es la que da el fruto y la que permite que se vea reflejado en los pámpanos.
Hermanos, aunque cada uno de nosotros ya conoce esta Palabra, debemos reconocer que, en ocasiones, nos comportamos como aquellas Monsteras de las que hablamos al inicio. Cuando dejamos de depender de Dios, permitimos que en nosotros nazcan raíces aéreas porque suponemos que Dios necesita “ayuda”, cuando la realidad es otra, pues su Palabra nos aclara y afirma que Dios no necesita ayuda (Hechos 17:24-25).
¿Quieres entender de manera gráfica cómo se ven esas raíces aéreas en tu vida? No te pierdas el devocional de mañana.
lunes, 19 de agosto de 2019
LETREROS CRISTIANOS
Jueves 16 de Abril de 2026
“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.”
Filipenses 2:5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
MEDITACION DIARIA
Lunes 08 De Junio De 2026 
Cómo Transmitir Nuestra Fe
¿Conoce a alguien que necesite la esperanza que su testimonio puede brindar?
08 De Junio de 2026
Ser un modelo de fe en Jesucristo es uno de los regalos más valiosos que podemos ofrecer. Cada persona debe decidir confiar en el Salvador, pero podemos compartir las verdades bíblicas que han moldeado nuestro caminar con Dios. Considere estas verdades fundamentales que le han sostenido.
La salvación se encuentra solo en Jesucristo (Hch 4.12). La relación más importante es con el Señor. Al experimentar su gracia, nuestro ejemplo reflejará a Cristo a los demás.
Todo lo que existe fue creado por el Señor, y Él es dueño de todo (Sal 24.1). Reconocer que somos administradores y no propietarios ha liberado a muchos para invertir en el reino de Dios.- Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros (Fil 2.13). Cuando surjan oportunidades, comparta lo que aprende sobre su plan. Su historia puede animar a quien se siente sin dirección.
- Dios provee lo necesario para cumplir su plan (Deuteronomio 4.11-13). Nuestro Padre celestial nos equipa con talentos y dones espirituales para lograr sus propósitos, y a menudo usa nuestro testimonio para fortalecer a otros.
Cada día presenta oportunidades para hablar de nuestro Salvador. ¿Quién podría beneficiarse al escuchar cómo Él ha obrado en su vida?
Biblia En Un Año: Job 31- 34
- Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros (Fil 2.13). Cuando surjan oportunidades, comparta lo que aprende sobre su plan. Su historia puede animar a quien se siente sin dirección.
- Dios provee lo necesario para cumplir su plan (Deuteronomio 4.11-13). Nuestro Padre celestial nos equipa con talentos y dones espirituales para lograr sus propósitos, y a menudo usa nuestro testimonio para fortalecer a otros.















