Miércoles 04 de Febrero de 2026
04 de Febrero
COMPAÑERISMO EN LA SOLEDAD
Diferentes tipos de soledad invaden nuestras vidas. Estando frente a la lápida de un ser querido, sentimos el aguijonazo de la separación. Si no hay mensaje en nuestro celular, anhelamos oír la voz de un ser querido. Pero hay también un tipo de soledad que invade nuestros horarios al ministrar a otros.
Cuando la soledad le duele, recuerde que está en buena compañía. La Biblia da ejemplos abundantes santos que estuvieron a solas. Sea que se trate de que usted es pastor, dirigente de ministerio, cónyuge, padre o hijo, todos atravesamos soledad en algún momento en la jornada de la vida.
Incluso el apóstol Pablo, hombre increíblemente dotado y bendecido, no fue inmune a la soledad. Fue llevado al cielo y se le mostró cosas demasiado maravillosas para decirlas a los seres terrenales. Escribió gran parte del Nuevo Testamento y estableció todas las iglesias misioneras durante los tiempos del Nuevo Testamento. Pero en ocasión, le dolía la soledad: “Sólo Lucas está conmigo” (2 Timoteo 4:11a).
Hoy tal vez usted encuentre a una persona que se siente sola y se oculta detrás de una sonrisa. Si usted fuera esa persona, ¿cómo esperaría que lo saluden? La amistad es un antídoto seguro para el alma que se siente sola. Sea un remedio alegre para alguien hoy.

COMPAÑERISMO EN LA SOLEDAD
Diferentes tipos de soledad invaden nuestras vidas. Estando frente a la lápida de un ser querido, sentimos el aguijonazo de la separación. Si no hay mensaje en nuestro celular, anhelamos oír la voz de un ser querido. Pero hay también un tipo de soledad que invade nuestros horarios al ministrar a otros.
Cuando la soledad le duele, recuerde que está en buena compañía. La Biblia da ejemplos abundantes santos que estuvieron a solas. Sea que se trate de que usted es pastor, dirigente de ministerio, cónyuge, padre o hijo, todos atravesamos soledad en algún momento en la jornada de la vida.
Incluso el apóstol Pablo, hombre increíblemente dotado y bendecido, no fue inmune a la soledad. Fue llevado al cielo y se le mostró cosas demasiado maravillosas para decirlas a los seres terrenales. Escribió gran parte del Nuevo Testamento y estableció todas las iglesias misioneras durante los tiempos del Nuevo Testamento. Pero en ocasión, le dolía la soledad: “Sólo Lucas está conmigo” (2 Timoteo 4:11a).
Hoy tal vez usted encuentre a una persona que se siente sola y se oculta detrás de una sonrisa. Si usted fuera esa persona, ¿cómo esperaría que lo saluden? La amistad es un antídoto seguro para el alma que se siente sola. Sea un remedio alegre para alguien hoy.
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